Lis se pasa la mano por los ojos, pues ya había dormido un poco. Su cabeza ya estaba mucho mejor, incluso había dejado de dolerle. Pero como sabía cuál sería el tema del momento, para no empezar a sentir dolor de cabeza otra vez, decidió quedarse un poco más en su habitación.
—Déjala aquí en la mesita de noche, por favor. Muchas gracias. Dile a Jack que, en cuanto esté mejor, bajaré a hablar un poco con ellos, ¿de acuerdo? —La empleada asiente con la cabeza y sale de la habitación.
Lis se sient