Punto de vista de Nadia
El cambio nunca se anunciaba cuando más importaba. Se colaba de lado, disfrazado de rutina, enmascarado por familiaridad. Para cuando lo notabas, el suelo bajo tus pies ya había cambiado.
Los días después de mi desafío silencioso se sentían más pesados —no más ruidosos, no más afilados, solo más densos. Como si el aire mismo se hubiera espesado con cosas no dichas. La gente se movía con cuidado unos alrededor de otros ahora, midiendo palabras, deteniéndose antes de decis