Punto de vista de Nadia
La traición tiene forma de oler a humo. No a fuego, no a cenizas, solo a humo —el tipo que se queda en el aire mucho después de que la llama se haya extinguido. Lo sentí antes de verlo, en las sutiles inconsistencias de la red, en los movimientos susurrados que había rastreado durante meses, en las pequeñas anomalías que gritaban que alguien estaba pasando información a Mireya.
Todo empezó con un mensaje —corto, deliberado, sin firma:
Confía en ti. Úsalo.
Lo miré durante