Gloria caminaba con paso firme, luciendo un traje caro y unas gafas oscuras. Su esposo la seguía, cargando una carpeta con documentos. Ambos se dirigían a la aseguradora, acompañados por su abogado personal.
El rostro de la mujer reflejaba seguridad… o eso creía ella. Estaban convencidos de que aquella reunión les traería buenas noticias. Por fin podrían acceder al dinero del seguro de vida del difunto don Esteban Smith.
Tenían planes: vacaciones, ropa nueva, joyas, una vida más cómoda por al m