El ambiente en la cafetería estaba impregnado de un aroma dulce a café recién molido y chocolate caliente. Las luces suaves y la música instrumental no lograban disfrazar la tensión que se respiraba en el lugar.
Demian irrumpió en el local con paso firme, sus ojos se movieron con rapidez por cada rincón, buscando con ansiedad el rostro de su esposa... pero no la encontró por ningún lado. Su mandíbula se tensó, su ceño se frunció con molestia.
Lo que sí encontró fue a Israel, sentado con una tra