La desesperación no lo dejaba, su cordura estaba al limité sin saber nada de ella, por lo que tenía pensado ingresar esa misma noche en la casa de Wydham para buscarla, ya no podía estar ni un segundo sin ella, sin saber cómo estaba.
—Estás seguro de lo que vas hacer— le preguntó Diego que intentaba ingresar en el sistema de seguridad de la casa Wydham.
—Si, ya te dije que no puedo quedarme aquí sin hacer nada— por los binoculares observa a los guardias de seguridad que se encuentran postrados