Gérard
Sentí que el aire se me escapaba y la sangre abandonaba mi cuerpo. ¿Estaba Juliette embarazada, o aquella noche… no había sido una broma?
Me sentí terrible porque mis malditos temores me habían hecho reaccionar de la peor manera, y ahora que sabía que había una criatura en su vientre… deseaba tanto conocerla, cuidarla.
Las lágrimas me inundaron los ojos. Necesitaba salir de ese lugar y disculparme con Juliette. Me sentía culpable, porque cuando ella mencionó ver a un médico, probablement