Gérard
En ese momento, llegaron Vincent y Alice, saludaron a Abuelo y, al volverse hacia mí, se mostraron muy sorprendidos al ver a Julie.
—Buenas noches, prima —saludó con una sonrisa cínica—. No me digas que ella es la sorpresa que mencionaste ayer.
—Así es, les presento oficialmente a mi novia y prometida, señorita Juliette Moreau —señalé hacia ella y, francamente, disfruté de las expresiones atónitas de todos, especialmente de Alice.
—¿He oído bien? ¿Te vas a casar? —exclamó con una sonrisa