—¿Cuál es su emergencia? —escuché provenir del teléfono cuando Diane lo puso en altavoz.
—Hola, necesito ayuda —la oí jadear—. Mi hija... mi hija estuvo sumergida en la bañera y no respira, por favor necesito que vengan rápido.
—¿Sabe aproximadamente hace cuánto tiempo dejó de respirar? —le pregunta el operador.
—No lo sé... no tengo idea.
—¿Ha intentado ya reanimación cardiopulmonar?
—La estamos haciendo, pero no responde.
—De acuerdo, señora, le voy a pedir que me dé su dirección exacta —soli