Joaquín
Me pasé una mano por el cabello antes de volver a ajustarme mi corbata frente al espejo.
El traje azul marino que había elegido no era nada extraordinario, pero era sobrío y elegante. Me sentaba bien… o al menos eso esperaba.
La camisa blanca estaba impecable, los zapatos brillaban como si hubieran salido de la caja hace minutos.
Respiré hondo, tratando de calmarme. No todos los días tomas decisiones que cambian tu vida, pero esta… era sin dudas la que mayor felicidad estaba trayendo