Mundo ficciónIniciar sesiónMe quedé de pie, inmóvil, con las manos tensas a los costados, tratando de controlar la desesperación que empezaba a treparme por el pecho. No sabía si estaba molesto, si me estaba castigando o si simplemente disfrutaba de hacerme esperar. Respiré hondo. Una, dos veces. No iba a darle el gusto de verme perder la compostura.
Esta vez, a diferencia del comedor, no se tomó tanto tiempo.—Solo me preguntaba si vas a renunciar o no —dijo al fin, sin levantar la vista.Parpadeé, sorpren






