Mundo ficciónIniciar sesión—¿Te gustaría ir a cenar?
Negué con la cabeza casi de inmediato.—No, gracias. Prefiero ir a casa.El cambio fue breve, pero lo vi.Un segundo apenas.La sonrisa se le borró del rostro, la mandíbula se tensó, la mano que sostenía el volante se cerró un poco más de la cuenta. No dijo nada, pero algo en el aire se volvió pesado.Me quedé callada.Entonces él pareció darse cuenta de que lo había notado. Y así como había aparecido, esa expresión desapareció. Volvió la






