Llegamos a la casa de mis padres, o lo que pensé que era la casa de mis padres. Jasper salió primero y luego me abrió la puerta, bajando las maletas después. Yo me quedé un segundo de pie mirando toda la fachada; era una casa hermosa, no había duda de ello, pero era más pequeña de lo que recordaba la casa donde nací y crecí, mi verdadero hogar.
Me apresuré a caminar hacia la entrada. Respiré hondo, mirando el timbre. Después de pensarlo por unos segundos bastante rápidos, me puse recta y lo pre