Apago mi móvil y abro nuevamente mi laptop. Entro a Google y busco detalles de Santa Catalina, la ciudad donde Vidal me indicó que se encuentran. Parece ser que están muy bien ubicados, en una zona tranquila.
—Genial —me digo para mí misma.
No sé exactamente qué voy a decirles o cómo voy a actuar cuando llegue allá, pero la necesidad de verlos es más fuerte que cualquier plan. Entro de inmediato en la página de la aerolínea para comprar los boletos de avión. Apenas estoy comenzando mi primera s