Debía actuar con una cautela absoluta si no quería terminar como una víctima más en el proceso de desenmascarar a Jasper y a Valentino.
—Valentino... —el nombre resonó en mi cabeza como un eco cargado de veneno—. Pagarás por todo lo que has hecho.
Apreté los papeles entre mis manos, sintiendo el peso de la evidencia. Estaba claro que no iba a dejar que se salieran con la suya tan fácilmente. Agarré mi móvil y, con el pulso tembloroso pero decidido, le tomé fotos a cada una de las páginas, a cad