Capítulo 122

El cielo estaba claro, iluminado. El sol brillaba en su máximo esplendor. La luz rojo de las falsas alarmas palpitaban segundo tras segundo, Adeline fue la primera en apartar la mirada del ventanal. No porque dejara de importarle, sino porque ya había entendido el mensaje de las pulsaciones.

... Te veo...

—Bien —dijo, rompiendo el silencio—. Entonces empecemos.

Damián la observó con atención. No era la Adeline frágil de hace dos meses atrás ni la mujer confundida que despertó tras la ex
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP