El efecto no fue inmediato. No hubo arrestos, ni declaraciones incendiarias, ni titulares que explotaran al salir del auditorio. La verdadera consecuencia llegó de una forma más silenciosa y, por eso mismo, más profunda: nadie pudo fingir que no había pasado nada.
Adeline lo sintió en el cuerpo antes de verlo reflejado afuera.
El cansancio cayó de golpe, como si su organismo hubiera estado sosteniéndose solo por voluntad. Damián la tomó del brazo apenas salió del recinto, sin apurarla, sin ha