Narrado por Lucan
Lo sabía, sabía que Brienna se había deshecho de mis cachorros, lo había sentido en cada fibra durante esas semanas que ahora se me antojaban un infierno borroso, una lucha intensa que no entendía cómo demonios ella había ganado, un tirón constante en el pecho que me despertaba por las noches sudando, el vínculo peleando por mantener lo que era mío, esa semilla que había plantado en su vientre durante el celo, en la nieve como lobos, profundo y repetido hasta que el nudo nos