Narrado por Drex
Han pasado dos días desde que desperté, y cada hora ha sido un infierno de espera. Brienna ha abierto los ojos intermitentemente, pero su mirada es distante, vidriosa, como si estuviera atrapada en un lugar al que no puedo llegar.
Me he quedado a su lado todo el tiempo, durmiendo en esa silla incómoda, ignorando las protestas de mi cuerpo. Las marcas en mi pecho siguen allí, palpitando como raíces bajo la piel, están calmadas, aunque sé que no desaparecerán.
Mi padre ha intenta