Narrado por Brienna
Salimos de la cabaña envueltos en el silencio de la nieve que aún caía suave, como un velo blanco que nos separaba del mundo real, Lucan estaba a mi lado, su cuerpo alto y musculoso brillando bajo la luz gris del atardecer, cada músculo tenso con esa energía primal que me hacía humedecerme solo de mirarlo.
Estábamos desnudos los dos, el aire helado me erizaba los pezones, enviando un escalofrío que bajaba directo a mi vientre, avivando el celo que aún latía en mí como un fu