Narrado por Lucan
La escena en la cocina se sentía como el clímax de todo lo que habíamos vivido en esos días de tormenta, con Brienna arrodillada frente a mí en el suelo frío de baldosas, su cuerpo desnudo temblando ligeramente por el agotamiento acumulado y el deseo que no nos daba tregua, y yo de pie ante ella, la bandeja de liebre al horno aún caliente en una mano, el aroma de la carne asada llenando el aire mezclado con el nuestro.
Su mirada subía hacia mí con esa mezcla de sumisión y ha