Ava dejó caer la cabeza sobre su hombro y gimió con tristeza.
—Yo quiero trabajar —protestó con un suspiro—. Tenía planes para esa empresa. Quería contratar nuevos empleados con buenos contratos laborales, buscar inversores, hacer que volviera a ser importante en el mercado como la tuya. Las chicas iban a ayudarme con ese proyecto, pero ahora se me escapa de las manos porque mi esposo quiere mantenerme en una burbuja de cristal.
Dante se giró hacia ella y le besó la mejilla con ternura. La barb