—Se trata de tu sobrina —le recordó para hacerlo entrar en razón.
Su actitud le molestaba, todos parecían tan tranquilos con todo eso, incluso le resultaba enfermo.
Sabía que el dinero hacía que las personas se volvieran, ciegas, sordas y mudas, eso no le sorprendía.
—Sabes que algo no está bien, pero prefieres hacerte el ciego e ignorar lo que sucede.
Su padre le dedicó una mirada de disgusto.
—Piensas en Sofía, como si ella se hubiera preocupado por ti, que hizo ella por nosotros, le dio t