Mundo ficciónIniciar sesiónSara pensó que conocía todo sobre la vida, la amistad y el amor... hasta que Esteban apareció de una manera que nunca imaginó. Mejores amigos toda la vida, confianza absoluta, risas y cero complicaciones... hasta que una noche cambió todo. Una línea que nunca debieron cruzar. Un error que no pudieron evitar. Un impulso que no pudieron ignorar. Y sentimientos que llegaron sin aviso. Lo que antes parecía seguro se volvió confuso. Lo que parecía inofensivo se volvió intenso. Lo que creían que no existía... apareció. Entre celos que queman, deseos que confunden, secretos que duelen y decisiones imposibles... Descubrirán que el amor no siempre pide permiso, que a veces llega sin avisar... y que algunas historias no terminan cuando deberían, incluso cuando no siempre llega una sola vez. Romance • Amistad • Secretos • Deseo • Confusión • Pasión • Drama • Contenido explícito • Palabras obscenas Para mayores de 19+
Leer másLa sensación de hacerlo en la Universidad era otro nivel. Me encantó sentirlo de nuevo, ya no podía aguantar más, tenía tantas ganas de tener sexo con él.Estaba ansiosa de que se terminara la clase, tan sólo faltaban 5 minutos así que lo miré y le sonreí mientras señalaba mi pequeño reloj.El profesor terminó la clase, ya nos podíamos ir. Me levanté rápidamente de la silla y tomé mi bolso dirigiéndome hacía Cristian.—¿Vamos?. —pregunté y sonreí—Sara, Cristian. ¿Podemos adelantar el trabajo hoy? Podemos ir a sus casas o a la mía. —dijo Ángela—Lo siento, hoy tenemos planes, no podemos en este momento, quizás mañana o más tarde, yo te aviso. —respondí—¿De verdad?. —preguntó —Esta bien, entonces me avisan cuando podamos reunirnos para hacer la tarea.—Si.. Lo siento. —dijo Cristian—Deja de disculparte por todo, mejor vamos.Tenía estrés de que hiciera tanta mañana alistando su bolso, tenía ansias de tocar su cuerpo, quería que me llenara de inmediato.—Vamos. —se levantóCaminamos l
Salimos de clase; Sara se acercó a mi, sujetó mi mano y me llevó corriendo hacía el auditorio. Empezó a besarme, quedé sentado en una silla cerca al escenario.¿Otra vez? ¿De verdad estaba pasando de nuevo?, no podía creer que otra vez estuviera besando sus suaves labios, por fin podía soltar todas mis ganas de besarle esos preciosos labios suaves y carnudos.Por lo visto Sara estaba caliente, sus besos eran como si fuese una embestida. Se subió en mis piernas y empezó a moverse en vaivén, sus labios bajaron a mi cuello besándome y succionando suavemente mi piel.Por Dios! Estaba haciendo que me dieran ganas!, me estaba prendiendo la calentura!, pero no podía suceder ¡estábamos en la Universidad!—Sara... Ya para. —dije con mi voz agitada —Estamos en la Universidad... Esto no puede suceder aquí. —Llevaba una semana intentando calmar mis ganas, esto me haría desatarlas, ¡pero Por Dios! En la Universidad no, simplemente no.—Sólo cállate y disfruta. —fueron sus perversas palabras—Sshim
—Cristian... C-Cris-tian... Me voy.. a venir... ya, para por favor, no... —escuché su llanto —No.. no .. aguanto maaaaas!! Aahh!!. —gritó entre llantos y gemidosSus fluidos salpicaron por mi masculinidad, bajando por sus grandes nalgas y su cuerpo temblaba.Me moví rápido y fuerte, también iba a llegar al éxtasis. La coloque de lado y seguía chocando duro mi piel contra la piel de sus glúteos.—Aahhh!!. —gemí, había logrado corrermeMi orgasmo chorreó por todas sus nalgas, dejándolas completamente mojadas.Me tiré a la cama, estaba exhausto, pero sentía un placer inmenso.Ella aún tenía sus piernas apretadas, su rostro se veía encantado.Sí, había perdido la cordura completamente, habíamos tenido sexo de nuevo, pero esta vez estábamos en nuestros cinco sentidos.Aún no podía creer lo que había pasado, aún no asimilaba esto, sólo sabía que su hermoso cuerpo me había vuelto loco, que sus labios eran un gozo para mi, que tocarla era un deleite. Quería poder tocarla cuando quisiera, pero
—Lo tienes... Muy grande. —dijo exhausta —Me llegó al estómago...—L-lo sien—Deja de disculparte por todo. —volteó a verme —Es bastante bueno que lo tengas así, no debes disculparte por eso... Me hiciste correr y por montones.—Me alegro de eso.—Eras Virgen pero lo hiciste muy bien para ser tu primera vez. —fueron sus últimas palabras, se quedó dormida de ipso facto.Todo parecía un sueño, ¿de verdad habíamos tenido sexo?, Sara, ¿una de las chicas mas linda de la Universidad me había quitado la virginidad? ¿Y yo en que me había convertido? ¿En qué momento había cambiado y logrado tocarla así?Pegué palmadas en mi rostro, intenté despertarme si fuese un sueño, pero mi pensamiento era erróneo. Lo que había pasado era real, había metido mi masculinidad virgen en su pequeña feminidad, había tocado su precioso, suave y delicado cuerpo, habíamos tenido sexo.¡¡¡Aaahhhh!!! Iba a perder la cordura ¿más?, estaba loco, ¿por qué había echo eso?, ella estaba pasada de tragos... ¿Qué tal si al o





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