Mundo ficciónIniciar sesiónSara pensó que conocía todo sobre la vida, la amistad y el amor... hasta que Esteban apareció de una manera que nunca imaginó. Mejores amigos toda la vida, confianza absoluta, risas y cero complicaciones... hasta que una noche cambió todo. Una línea que nunca debieron cruzar. Un error que no pudieron evitar. Un impulso que no pudieron ignorar. Y sentimientos que llegaron sin aviso. Lo que antes parecía seguro se volvió confuso. Lo que parecía inofensivo se volvió intenso. Lo que creían que no existía... apareció. Entre celos que queman, deseos que confunden, secretos que duelen y decisiones imposibles... Descubrirán que el amor no siempre pide permiso, que a veces llega sin avisar... y que algunas historias no terminan cuando deberían, incluso cuando no siempre llega una sola vez. Romance • Amistad • Secretos • Deseo • Confusión • Pasión • Drama • Contenido explícito • Palabras obscenas Para mayores de 19+
Leer másLas horas pasaron y pronto salieron de la Universidad.—¿Ya no estás enojada?. —Indagó Cristian—No, ya se me pasó un poco. —Rodó los ojos—¿Qué hago para que me perdones?. —Puso cara triste—Sólo espero que no vuelvas a salir con esos pensamientos tan estúpidos. —Frunció el ceño—Ya ya. —Le estrujó los cachetes —No volverá a pasar, te lo prometo, no quiero que te enojes conmigo. —Se acercó a su rostro—Oye!. —Sus mejillas enrojecieron —Aún no estamos tan lejos de la Universidad para que hagas eso.. Nos van a ver. —Se puso completamente nerviosa—No iba a hacer nada malo, como crees. —Sonrió —¿Qué haremos hoy?.—Tengo hambre, y quiero descansar, debo poner mi imaginación a volar para terminar los diálogos de la animación.—Es cierto, ¿cuándo quedaron en que nos reuniríamos para seguir con la animación?.—Mañana, en horas de la tarde, a las tres, si no estoy mal.—¿En dónde será?.—En casa de Lys, creo. —Volteó a verlo —¿No ves los mensajes del grupo?.—Eemm nop. Son demasiados, mejor
Las primeras clases pasaron tan rápido como una estrella fugaz; Todos salieron al brake, excepto Sara y Cristian, ya que estaba terminando de guardar sus cosas.—Te quería contar algo. —Enunció Sara—Sí, dime. —Respondió Cristian—Tu primo me escribió anoche.—Si quieres conseguir novio, al menos que no sea de mi familia.—¿Qué?, no quiero conseguir novio, ¿qué te pasa?.—Bueno, entonces si quieres conseguirte otro objeto sexual, que por lo menos no sea de mi familia.Sara quedó en shock.—¿Qué? ¿Qué te pasa? ¿Qué mierda me crees?.—¿Crees que no vi como lo miraste ese día, Sara? Parecía que te gustase. —La miró fijo —Si quieres estar con alguien más, al menos procura que no lo conozca o sea de mi familia.Sara le dió una bofetada lo suficientemente fuerte como para dejarle su mejilla ruborizada, y lo miró con mucho enojo.—El hecho de que alguien me parezca atractivo, no significa que me lo quiera coger!, Y te lo he dicho muchas veces, no soy una zorra. —salió enojad
La alarma sonó un poco temprano, media hora más temprano para ser exactos.—¿Por qué es tan temprano?, no recuerdo haber puesto la alarma a esta hora. —Espetó Cristian—Yo lo hice. —Se subió sobre él —A esta hora me dan muchas ganas de que me cojas, pero nunca se puede. —Regó besos por el cuello del contrario —Quería aprovechar hoy... —Dijo moviéndose en vaivén—Sara... Ya me calentaste. —Apretó sus caderas con fuerzaCristian metió sus manos debajo de la ropa de ella, acariciando cada centímetro de piel, la acostó y dejó un reguero de besos por su cuerpo mientras la desnudaba suavemente. Sara sintió contracción en su intimidad, tenía desespero porque aquel hombre la hiciera suya de inmediato, su calentura estaba desbordada por completo, y su cuerpo pedía a gritos que la llenara.Sara bajó sus palmas por el torso de él, hasta llegar al cinturón de su pantalón de pijama, sumergiendo su mano dentro, encontrándose con las inmensas ganas que tenía este también.Sus cuerpos d
~Toc Toc~ Golpearon la puerta de la habitación de Cristian~Toc Toc~ Golpearon de nuevo—Cris levántate, recuerda que iremos con tu tía de paseo. —Dijo la madre de Cristian tras la puerta —Por favor mi vida, son las nueve. —Comentó mientras se alejabaCristian abrió los ojos y se sacó un poco la pereza, pocos minutos después se levantó y se alistó. Bajó a desayunar con su familia, y platicaron un poco.Tiempo después llegaron Sus familiares, empezaron a guardar y acomodar sus cosas en los carros.—Que tal primito adorado!, ¿Cuándo me vas a presentar a tu hermosa amiga?. —Comentó Holden.Cristian volcó los ojos e ignoró por completo a su primo, pues ya le estaba causando mucha molestia y estrés.—Oyeee, pero en verdad, me encantaría ser amigo de Sara. Me llamó mucho la atención desde la primera vez que la vi, sería fascinante poderla tener como más que una amiga. —Sonrió—Mira Holden, nunca voy a invitarte a salir con nosotros, menos voy a dejar que te acerques a ella, pe
Último capítulo