Adrián la observó con fijeza, devorando cada una de sus reacciones. Lo que Lia no sabía, lo que su mente herida no alcanzaba a vislumbrar tras la fachada de frialdad de su jefe, era que Adrián había incluido esa cláusula originalmente con una intención completamente opuesta. En su mente metódica, cuando redactó el acuerdo, pensaba usar esa gigantesca suma de dinero a favor de Lia. Su plan original contemplaba que, una vez que él encontrara a la mujer de sus sueños, liberaría a Lia del compromis