Alessia Vittoria Bellerose
—¿Amara ya había nacido? —pregunto.
Bianca niega con la cabeza.
—No. Elena estaba embarazada cuando se fue.
Me quedo helada.
—Entonces…
—Amara nació después. Alguien la sacó del vientre de Elena antes de que muriera o justo después. Nunca supe cómo. Nunca supe quién. Años más tarde descubrí que la niña estaba viva.
Mi corazón golpea con fuerza.
—¿Y no le dijiste a papá?
Bianca empieza a llorar otra vez.
—No.
—¿Por qué?
—Porque para entonces Rafael ya era otro hombre.