Dante Salvatore Valcárcel
Aprieto un poco.
—Mentira.
—Dante… me haces daño…
—No has visto daño todavía.
Mi voz sale baja. Calmada. Mortal.
—Te metiste desnuda en mi cama mientras Alessia está secuestrada. Me dijiste que quizá no volvería. Y esperas que crea que solo viniste a consolarme.
Sus labios tiemblan.
—Yo te deseaba antes de que ella…
Aprieto más. Se corta. No quiero oír esa basura. No en esta habitación. No con Alessia perdida.
—No pronuncies su nombre.
Amara cambia. No poco. No como al