Dante Salvatore Valcárcel
No voy a dejar que la conviertan otra vez en carnada.
—Entonces todo esto… —Alessia habla con voz baja, peligrosa—. ¿Todo lo que hizo Amara? ¿Los mensajes, Enzo, los hombres que me usaron, el sanatorio, mi memoria… todo lo empujaste tú?
Isadora mira a Amara como si mirara una herramienta rota.
—Yo le di acceso. Ella puso creatividad. Admito que la parte de arruinarte los romances fue muy personal. Casi artística. No necesitaba hacerlo para mis planes, pero me pareció ú