Mundo ficciónIniciar sesiónKATIA VEGA
Llegué a hurtadillas a la finca. Cuando entré a mi habitación noté que había un hermoso vestido colgando de la puerta de mi clóset. Aún mareada por todo lo que había pasado con Marcos, me acerqué y acaricié la tela. Era hermoso.
—¡¿Dónde estabas, hija del mal?! —exclamó Rosa







