ANTONIO LARREA
—No creo que eso sea algo que le agrade mucho a tu padre… y el resto de tu familia —dije convencido de que no había un universo donde pudiera extender mi amistad hacia Emilia más allá de esta villa.
—Te aceptarán con el tiempo… Ya verás —contestó muy segura.
—No… hablo en serio… No soy una persona grata para ellos.
—A veces se cometen errores, pero si te arrepientes de verdad, las cosas cambian, en serio…
—Mis errores son demasiados, Emilia, aunque me arrepienta, nada cambiará…