Narrador Omnisciente
El conductor del auto no era otro que Mr. Blackwood. —¿Anna, estás bien? —preguntó alarmado mientras corría hacia ella. De inmediato la tomó por los hombros y la giró para que lo fuera a ver a la cara; estaba completamente empapada.
Annabel no reaccionó, aunque le sorprendió verlo ahí; simplemente se quedó parada bajo la lluvia, deshecha en llanto. No tenía idea de cómo o por qué estaba en ese lugar, ¿acaso se lo estaba imaginando o él la había estado siguiendo en secreto d