CAPÍTULO 116
Alexander acariciaba a su nuevo amigo detrás de la oreja mientras revisaba su teléfono, esperando un mensaje de Lucía que sabía que no llegaría.
Fue entonces cuando escuchó pasos lentos a sus espaldas.
Se giró y vio a su padre.
Alexander quería a su padre. Era un amor complejo, tejido con hilos de decepción y cariño distante. A pesar de que en los últimos años no estaban tan unidos, seguía siendo su padre.
— Buenos días hijo—dijo Ricardo, deteniéndose a unos metros, mirando al perr