CAPÍTULO 115
Alexander llego puntual a buscar a su nuevo amigo. Bajó del coche, respiró hondo el aire del atardecer y empujó la puerta de la clínica. Recorrió el espacio con la mirada, buscando ansiosamente esos ojos verdes que lo habían desafiado y cautivado. Buscaba la aprobación de Lucía, quería ver su sonrisa al saber que él había cumplido y que venía por el perro.
Pero la recepción estaba dominada por una sola presencia.
Alina estaba detrás del mostrador, tecleando con ritmo frenético. Al