CAPÍTULO 113
Alexander De la Vega, estaba sentado en una silla de plástico dentro de una de las oficinas de la secretaria de Infancia y Familia esperando a la señora Miranda.
A su lado, el doctor Larrea revisaba unos papeles con una calma que a Alexander le resultaba irritante.
— Tranquilo, Alexander —susurró el abogado, notando cómo la pierna de su cliente rebotaba nerviosamente—. El hecho de que haya aceptado recibirnos fuera de agenda es una buena señal. Normalmente, después de un informe pr