Capítulo 39. ¡Hermanas Montenegro!
Valeria seguía anonadada y en shock. Se había quedado sin palabras ante la gran revelación de Ximena.
—Creo que necesitamos sentarnos y hablar—, propuso Ximena, mientras tomaba el teléfono de Valeria del piso y se lo entregaba en sus manos.
—Ximena... ¿De verdad eres tú?
Valeria tocaba las mejillas de su hermana para asegurarse de que no hubiera una equivocación.
—No te preocupes, Valeria. Yo tampoco puedo creer que estamos frente a frente—, confesó con una sonrisa— Es por eso que no pude hab