Capítulo 164. Mano derecha.
—Me prometiste que nunca más volverías a verla. Lo prometiste. Y ahora me sales con que te vas a casar con Ximena Montenegro... ¿en qué diablos estás pensado, Félix?—, reclamaba Abigail cuando Félix finalmente volvió a su casa luego de un par de días.
—¡Baja la voz!—, exigió Félix—, Ten mucho cuidado a quién le gritas.
—Pero, Félix, yo...
—Solamente la estoy utilizando porque es mi boleto para recuperarlo todo. La mansión, las empresas, la fortuna, todo... Ximena solo es para mí la gallina d