¿Qué demonios hago ahora?
Fue una muy mala idea haber bloqueado a Paúl. Sobre todo, en estas circunstancias. Observo el rostro transfigurado por el deseo de la mujer que tengo debajo de mi cuerpo. Maldición. Se suponía que mi intención era evitar que él me usara para poder acostarse con su mujer, sin embargo, no tomé en consideración el hecho de que ahora me encuentro atrapado entre sus piernas.
Juro por Dios que solo quiero alejarme de esto, antes de que todo se salga de control. Una cosa es