Dos años después
Nuestra vida es perfecta. Tengo la familia más hermosa de todas. ¿Qué más puedo desear? Amo a mis hijos y a mis esposos más que a mí misma. Ellos fueron fiel a su promesa, se han empeñado en hacernos felices y lo han conseguido con creces.
Con respecto a mis padres, la tensión aún permanece en nuestra relación, no obstante, estuve de acuerdo al permitirles que conocieran y compartieran con sus nietos. Debo aclarar que esto fue posible gracias a que, Paúl y Anthony, me convencie