De esta manera, Anthony, se había convertido en el segundo hombre de mi vida. La experiencia con él fue fantástica. Su manera de amarme, las caricias y los besos que recibí; solo se compara a la forma en la que mi esposo Paúl lo hacía.
Qué confusa me siento. Prometí no acercarme, desterrarlo para siempre de mi vida y nunca más ceder a sus pretensiones; pero aquí estoy, suspirando de amor por él. Respiro profundo. Me siento adolorida. Todavía percibo la hinchazón en mis labios y a mi corazón lat