Me duele verla sufriendo por nuestra pérdida. Se me partió el corazón desde el mismo instante en que la vi tendida en el piso y con el oso de peluche entre sus brazos. Quería consolarla y hacerle saber que había vuelto tal como se lo prometí, pero no existía una manera racional o lógica en la que pudiera explicarle que, el hombre parado frente a ella, era su esposo fallecido y reencarnado en el cuerpo de otro. Además, para la mayor de mis tragedias, compartía el mismo cuerpo con la misma persona
Janeth Aguilar (janetha2004)
Este es el primer capítulo del maratón que tendremos hoy. Saludos!!