Lucy cruza el salón con paso firme, ignorando el murmullo elegante que llena el aire.
Su corazón late con fuerza, pero no es nerviosismo: es pura rabia.
Cada paso resuena como una declaración silenciosa de guerra.
Justin está en la barra, con un vaso de whisky y coca cola en la mano, hablando con un par de cirujanos.
Cuando la ve aproximarse, sonríe. No una sonrisa amable ni casual, sino una de esas sonrisas que siempre utilizó para recordarle que podía hacerla sentir pequeña si quería.
Es m