Jenkins apenas tiene tiempo de limpiarse la sangre de la boca antes de que Sawyer vuelva a lanzarse sobre él.
El golpe es tan rápido que lo toma por sorpresa, estampando su puño contra su barbilla con una fuerza que le hace crujir los dientes.
Kenneth trastabilla hacia atrás, choca contra la mesa y, antes de que pueda recuperar el equilibrio, Sawyer ya está encima de él.
Los dos caen al suelo, rodando entre sillas derribadas y charcos de café.
Los gruñidos de ambos llenan la sala común. Sawy