Jenkins Kenneth camina por el pasillo del hospital con la seguridad de alguien que sabe que cada pieza de su plan está exactamente en el lugar que quiere.
No necesita sonreír para demostrar su satisfacción, pero lo hace de todos modos, una sonrisa delgada, calculada, que no llega a los ojos.
A su alrededor, los empleados se apartan discretamente cuando lo ven pasar.
Algunos lo saludan con un movimiento rápido de cabeza, otros bajan la mirada.
Jenkins disfruta esa mezcla de respeto y temor. S