El pasillo del ala de cardiología huele a desinfectante y calma.
Es temprano en la mañana, y el hospital parece respirar más lento, como si el caos de las emergencias aún no hubiera comenzado.
Las luces frías iluminan el suelo recién encerado, y el sonido lejano de una máquina de café es el único indicio de que el día está por empezar.
Lucy avanza por el pasillo con el estetoscopio colgando del cuello y la bata abierta sobre el uniforme azul.
Siente el frío del suelo a través de los zapatos,