La barbilla de Lucy está a punto de tocar el suelo, las moscas hubieran entrado a su boca de no haber estado en el ambiente esterilizado del hospital.
No puede creer la manera en la que Sawyer se marchó dejándola con su supuesta futura prometida, o no prometida, ya no sabía ni qué creer.
En cambio, en cuanto se quedan a solas, el rostro de Skyler se contrae en una desagradable mueca de desprecio, muy diferente al rostro risueño que mostraba frente a él.
—Es tan dulce que Sawyer sea tu niñero m