Los ojos de Sawyer viajan de Lucy hacia Justin, una y otra vez, en un intento por descubrir qué está sucediendo entre ellos.
Lucy no lo ha visto, y Justin está tan necesitado de atención que ni siquiera levantó de la cabeza para ver quién había entrado.
—No te avergüences. Es lindo que sigas sintiendo cosas por mí. De hecho… ¿por qué no te masturbas por los viejos tiempos?
Esas palabras son todo lo que ella estaba necesitando para soltar a su animal interno. Aprieta las manos en puños a los cos