Han pasado dos meses desde aquella propuesta que selló con un beso la esperanza de un nuevo comienzo. La ciudad está en pleno verano, con el cielo despejado y un aire templado que acaricia la piel como una promesa cumplida. Es el día de la boda.
Alexander se despierta temprano, con el corazón latiendo fuerte en el pecho, como si supiera que no está simplemente cruzando una etapa, sino cerrando un ciclo y abriendo la puerta a todo lo que alguna vez creyó inalcanzable. Está en casa de su madre, q