Emily
El llanto de Lily me despertó justo cuando el reloj marcaba las tres de la madrugada. Me incorporé de inmediato, con ese instinto maternal que había desarrollado en los últimos meses, pero sentí la mano de Christopher deteniéndome suavemente.
"Yo voy," susurró en la penumbra. "Descansa un poco más."
Lo observé levantarse y dirigirse hacia la habitación contigua, donde habíamos instalado las tres cunas. Desde mi posición, podía escuchar sus pasos suaves y luego su voz, un murmullo tranquil