Christopher
Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después. Instantes precisos donde el tiempo parece detenerse para luego continuar su marcha con un ritmo diferente. Esta mañana, mientras observo a Emily dormir plácidamente a mi lado, siento que estamos viviendo uno de esos momentos.
El sol se filtra por las cortinas de nuestro dormitorio, dibujando patrones dorados sobre su piel. Su respiración es tranquila, acompasada. Los trillizos duermen en sus cunas, un milagro poco frecuente q