Christopher
La noche había caído sobre la casa cuando finalmente me senté en el sillón de mi despacho, con un vaso de whisky en la mano. El líquido ámbar reflejaba la tenue luz de la lámpara, como si contuviera todas las respuestas que me negaba a pronunciar. Emily estaba en la habitación contigua, podía sentir su presencia a través de las paredes, como una fuerza gravitacional que me atraía y me repelía al mismo tiempo.
Bebí un sorbo, dejando que el alcohol quemara mi garganta. Era preferible